Configura la privacidad en Windows: guía para proteger tus datos personales

Introducción:
Windows recopila una variedad de datos del usuario para mejorar sus servicios, pero no todos desean compartir tanta información. Afortunadamente, puedes personalizar las opciones de privacidad para tener mayor control sobre qué se recopila, cómo se usa y quién accede a tus datos. Esta guía te mostrará paso a paso cómo ajustar la privacidad en Windows 10 y 11 para proteger tu información sin perder funcionalidad.

Revisión inicial con el panel de privacidad

Al instalar Windows por primera vez (o después de una gran actualización), el sistema ofrece una revisión de configuración.
Recomendación:

  1. Ve a Configuración > Privacidad y seguridad.
  2. Revisa cada apartado (Ubicación, Cámara, Micrófono, Contactos, etc.).
  3. Desactiva accesos para apps que no necesitan esos permisos.
    Ejemplo: Si no usas Cortana o un asistente de voz, puedes desactivar el micrófono globalmente o por aplicación.
    Ventaja: Reduces riesgos de accesos indebidos por apps de terceros o malware.

Configura el diagnóstico y los datos de telemetría

Windows envía información a Microsoft para mejorar la experiencia. Puedes limitar estos datos:

  • Ve a Privacidad y seguridad > Diagnóstico y comentarios.
  • Selecciona Datos de diagnóstico requeridos (en lugar de “completos”).
  • Desactiva la mejora de escritura y la recopilación de datos opcionales.
  • Borra los datos ya almacenados si lo deseas.
    Ventajas: Menos envío de información personal y menor tráfico de red.
    Advertencia: Algunas funciones inteligentes podrían verse limitadas al restringir datos.

Gestiona el historial de actividad y el portapapeles

  • En Privacidad > Historial de actividad, desactiva el almacenamiento y sincronización del historial.
  • En Sistema > Portapapeles, puedes desactivar el historial del portapapeles si no deseas que se guarden elementos copiados.
    Consejo: Si usas varios dispositivos con la misma cuenta Microsoft, asegúrate de revisar qué se sincroniza y dónde.
    Riesgo común: Dejar activado el historial puede exponer contenido sensible a otros usuarios del mismo equipo si no se configura adecuadamente.

Desactiva el ID de publicidad

Windows asigna a cada usuario un identificador de publicidad personalizado, que permite mostrar anuncios dirigidos.
Cómo desactivarlo:

  • Ve a Privacidad general.
  • Desactiva “Permitir que las aplicaciones usen mi identificador de publicidad”.
    Efecto: Los anuncios seguirán apareciendo, pero no serán personalizados en base a tu actividad. Es una decisión de privacidad más que de rendimiento.

Controla la ubicación y sensores

Si usas una laptop o tableta con GPS, Windows puede rastrear tu ubicación.
Pasos:

  1. En Privacidad > Ubicación, desactiva la ubicación global o por aplicación.
  2. Limpia el historial de ubicaciones.
    Caso práctico: Si usas aplicaciones de mapas como Here o Google Maps, puedes permitirles ubicación solo mientras están en uso.
    Ventaja: Evitas seguimiento continuo innecesario.
    Error frecuente: Olvidar revocar permisos a aplicaciones desinstaladas o ya no utilizadas.

Opciones adicionales y navegación

  • Cambia a una cuenta local si no quieres usar una cuenta Microsoft con sincronización en la nube.
  • Usa navegadores con enfoque en privacidad (como Firefox o Brave) y bloqueadores de rastreadores.
  • Configura tu cortafuegos para bloquear conexiones salientes de apps sospechosas.
  • Revisa el panel de privacidad online de Microsoft (https://account.microsoft.com/privacy) para eliminar datos almacenados en tu cuenta.

Conclusión:
Ajustar las opciones de privacidad en Windows es una tarea esencial si valoras el control sobre tus datos. No se trata de “paranoia digital”, sino de aplicar el principio de mínima exposición: dar permisos solo a lo que lo necesita. Con unos pocos minutos puedes reducir el rastro que dejas y limitar el acceso a tu información. Windows ofrece herramientas suficientes, solo hay que conocerlas y usarlas.